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25 Sep Nuestra Propuesta:Posted by: Laura | Under: C I A P E
La atención psicológica que brindamos abarca diferentes necesidades y sectores de población, lo que nos ha permitido transitar un camino de conocimiento de las demandas de Ciudad de la Costa. Con el tiempo, el nivel socio-cultural-económico, la conformación familiar y las problemáticas a nivel de las consultas. En general, las consultas de asistencia psicológica mas frecuentes pertenecen al segundo nivel de A.P.S., las estrategias de abordaje incluyen trabajo interdisciplinario (Médico Psiquiatra, Trabajador Social, etc.) y redes de derivación pertinentes. La experiencia de trabajo, sea esta clínica o comunitaria, nos conduce inevitablemente a analizar la implicación y la afectación en el encuentro con otro. Encuentros atravesados por sentimientos de pertenencia-arraigo-desarraigo-inclusión-exclusión, que marcan entre otros, la forma de nombrar la zona: BALNEARIO, BARRIO, CIUDAD DE LA COSTA. Sentimientos que nos son propios, nos atraviesan e interpelan como parte del colectivo al que pertenecemos. Intervenir en él exige hacer consciente estos sentimientos para operativizarlos en las acciones comunitarias. En la atención psicológica, la primera intervención es la Entrevista de Recepción (E.R.) a través de la cual se aborda el motivo de consulta, se fija el arancel y se realiza la derivación pertinente al técnico del equipo, idóneo en la resolución de la misma. En otros casos, cuando el motivo de consulta excede los objetivos de CIAPE (por Ej.: adicciones, violencia doméstica, trastornos graves de la alimentación, entre otros) se trabaja en entrevistas de orientación o en la derivación apropiada. En el encuentro y desencuentro de los quehaceres han surgido impensados, por ejemplo: madre que consulta por sus dificultades, luego solicita asistencia para un hijo y más tarde consulta el esposo y la hermana de ésta. Frente a estos, somos producidos como profesionales por nuestra actitud y aptitud técnica. Resolver esta situación que comienza con una consulta individual y se torna una demanda en cadena de los integrantes del núcleo familiar, nos llevó a reflexionar sobre los múltiples atravesamientos que impactaron en esta familia, y provocaron movimientos a la interna del equipo. En este interjuego de lo diferente y lo ajeno aparece lo novedoso, lo que sorprende, y es material a trabajar desde una postura crítica individual y grupal. Lo novedoso en este caso sería “construir” la estrategia de intervención pertinente para el abordaje de estas múltiples demandas, develando los desencadenantes de la ruptura de la homeostasis familiar. Enfocando el abordaje en la disminución de los factores de riesgo del colectivo familiar, potenciando sus fortalezas. Hoy, CIAPE tiene en marcha diferentes proyectos de trabajo que hacen a un quehacer clínico-asistencial tanto con sectores privados como comunitarios; y charlas, talleres y seminarios de educación en salud a nivel técnico-docente y social-comunitario, entre otros. Además, continuamos con gestiones en instituciones públicas y privadas como forma de alcanzar otros convenios que beneficien, tanto a los usuarios en una mejora de su calidad de vida, como a nosotras en nuestros ingresos económicos (Talleres de O.V.O.; Talleres de Cesación de Tabaquismo, etc.). La realidad socio económica que nos toca vivir está en permanente cambio e impacta en la comunidad generando nuevas necesidades y expectativas tanto a nivel de la consulta como de los aranceles. Evaluar la realidad nos permite realizar ajustes, modificaciones y transformaciones en nuestra labor de trabajo cooperativo. Pensar “lo económico” en el consultante (E.R.) y en cuanto a nuestros ingresos, supone abordar la implicancia de la tarea asistencial evitando caer en simples reduccionismos (“es pobre”, “no puede”, “aranceles sociales”) que obturan el trabajo, generan violencia, refuerzan el “no poder- la no potencia”, el control, la dependencia. Por eso, pensar críticamente desde una labor ética con el consultante, supone involucrarlo en la fijación de los aranceles, introduciendo formas alternativas de inclusión social, búsqueda y conquista de ingresos económicos, de autonomía. Esta forma de intervención social comunitaria propicia así el empoderamiento y la inclusión social, pues con la fijación de los aranceles tanto el consultante como el técnico construyen un lugar de mutuo reconocimiento y encuentro. El dispositivo cooperativo permite al equipo desarrollar esta postura ética, ya que, por un lado, el reparto de ingresos económicos está en relación a las horas de trabajo y no al dinero recaudado individualmente por cada cooperativista. Por otro, en la posibilidad de generar proyectos individuales y/o colectivos que impliquen ingresos diferenciales para el/los responsables del mismo, destinando un porcentaje de lo recaudado a la reserva de la cooperativa. La Cooperativa?! Ha sido un arduo y complejo camino de construcción en equipo, implicó muchas horas de debate y el necesario asesoramiento con técnicos idóneos. Nos sorprendimos cuando en la previa, un asesor legal nos planteó que ya funcionábamos como cooperativa, como sociedad formada por psicólogas productoras de asistencia en salud, el campo empresarial. Funcionar con espíritu participativo, democrático y de cooperación mutua fue un proceso, un poco por ensayo y error; otro poco, aprendiendo de la experiencia, y otro tanto, formándonos con las teorías de lo que implica ser parte de una cooperativa de producción. Bajar a tierra “lo idealizado”, afrontar los obstáculos y negociar los conflictos, habilitó comprender la necesidad de asumir roles, lugares y funciones estipulados por el ESTATUTO. Nombrar autoridades ordenó al equipo aunque no supuso quedar exenta o sin responsabilidad en las tareas de los otros; todas podemos y sabemos dar cuenta de lo que somos y hacemos (holograma) desde una relación de sostén y confianza. |






