“Ya tengo mi XO…” Formas de habitar lo nuevo…

septiembre 18th, 2009

La educación pública implementó el Plan Ceibal que ha permitido que niños y maestros de nuestro país accedan en forma gratuita a computadoras portátiles y convivan con ellas en la escuela, el hogar y el barrio. Este es un Plan socio educativo que apuesta a crear una identidad nacional a través de 3 ejes: equidad, aprendizaje y tecnología, lo que se hace posible a través del interjuego entre el maestro, el niño y su familia. Además aspira a centrar a la Escuela Pública como pilar de la sociedad.

La Ciudad de la Costa, en los últimos meses, se ha visto “asaltada” por la presencia de las XO, impactado en diferentes niveles:
• en los comercios: la propaganda acerca de la venta de los “Bolsos para las XO” forma parte de la estética de la zona
• en los maestros: todos recibieron cursos para la utilización de esta nueva herramienta de enseñanza/aprendizaje; y hay un grupo reducido de ellos (más formados) que son “maestros de apoyo a las XO” cuyo objetivo es poner en marcha el dispositivo de la mejor manera posible para reducir la brecha del conocimiento digital
• en los alumnos: recibieron una computadora que le es propia y valorada por las posibilidades que otorga el “estar conectado”, trabajar en grupo con el objetivo de interactuar dentro y fuera del aula a través del juego y el aprendizaje en red.
• en las familias: impacta de diferentes maneras: “… nosotros también lo usamos… bajamos los mail… no lo entiendo… me da miedo… no lo se usar…”. La escuela se introduce en el hogar desde el compartir, interactuando en el hacer; lo que implica reconocerse como “inmigrante digital” (adulto) y tratar de acompañar la destreza natural de los “nativos digitales” (niños)
La familia y la cultura instituyen el sentimiento de pertenencia e imponen marcas: se forma parte, se pertenece, nos reconocen/nos reconocemos. Así, la XO pasa a ser un “objeto cultural” que habita la escuela y la familia, genera cambios en la comunicación y en la producción de subjetividad. Habitar esta realidad supone pensar qué hacer con estos cambios desde una posición subjetiva; al tiempo que resulta necesario reflexionar cómo incide la inclusión de la XO en el aprendizaje de los niños y sus repercusiones en la familia, la escuela y la comunidad.

Es un desafío pensar las relaciones con las nuevas modalidades de estar comunicados que hasta el momento eran impensados. Emerge una nueva forma de comunicación que excede el ámbito doméstico y que implica reflexionar sobre los prejuicios, usos y límites entre lo adecuado y el exceso. Esta realidad se ha comenzado a imponer en los consultorios; hoy los niños llegan a la sesión con la XO, la prenden y trabajan en el espacio psicoterapéutico como lo hacen con la caja de juego. Así, nosotros vamos formando parte de estos cambios que la escuela pública ha ido instaurando. Entonces cabe la pregunta de qué y cómo hacer, leer e interpretar esto que nuestros pacientes nos muestran, e integran al espacio de trabajo, modificando “el entre” habilitador de cambios.
Se trata de una nueva matriz cultural que impacta a niños, jóvenes (considerados nativos) y adultos (inmigrantes digitales) instaurando un nuevo estilo comunicativo, que apela al deseo de aprender desde la flexibilidad de pensamiento y la pedagogía de la participación; se estimula la inteligencia colectiva entendida como el conocimiento de la comunidad pensante y que es imposible de recoger en un solo ser.
Es tiempo de deconstruir los modelos únicos, cerrados y completos de contactarnos en el hogar, el trabajo, los centros educativos; se hace necesario revisar nuestros referentes conceptuales y técnicos porque así como la XO se va introduciendo en la sesión, el celular suena en la consulta, los pacientes y los psicólogos usan el mensaje de texto, se realizan terapias on-line, los pacientes emigran, se mudan, viajan y el mail nos mantiene en contacto….
Es necesario pensar acerca de lo que produce y hace lo nuevo a través de la posibilidad de muitipresencia, multitarea, navegar, explorar, conectar/se, etc. a una velocidad impensada, desde un tiempo y un espacio personal; así accedemos a comunicarnos y compartir un tiempo, una tarea, dándole continuidad desde el estar conectado.

“…no es oficio del poeta contar las cosas como sucedieron, sino como deberían o podrían haber sucedido, probable o necesariamente…”
Aristóteles

Lic. Susana Canepa
Setiembre 2009

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