Archive for the ‘Artículos’ Category

La cultura en la construcción de Identidad

septiembre 12th, 2011

1º Informe de avance de la investigación: “La cotidiana en la Ciudad de la Costa”
Lic. Susana Canepa
Agosto de 2011

La cultura en la construcción de identidad…

“Pensar es experimentar, pero la experimentación es siempre lo que se está haciendo: lo nuevo, lo destacable, lo interesante, que sustituyen a la apariencia de verdad y que son más exigentes que ella.”
(Deleuze, G / Guattari, F.,1993)

El objetivo de este trabajo es pensar a partir de la pregunta: ¿Qué significa el sentimiento de identidad en los habitantes de la Ciudad de la Costa y cómo incide en su calidad de vida? , cómo impacta la cultura en el modo de vincularse que hace a la construcción de una identidad local, desde la mirada de la Antropología Cultural. Esto implica además, pensar en lo producido en ese encuentro desde mi “doble” implicancia: observador (etic) y miembro de la comunidad (emic).
Por qué…
La investigación surge desde mi trabajo como miembro de la Cooperativa de Intervención y Abordaje Psicológico – Eduacativo (CIAPE) en tareas de intervención comunitaria con diferentes actores y como psicóloga clínica con pacientes residentes en la zona. Muchos de ellos, traen con preocupación el deterioro en las relaciones personales, la queja potente y sostenida sobre la indiferencia y desinterés respecto a las propuestas de participación y compromiso en temas que los inquietan: seguridad; vecino alerta; solidaridad; violencia, etc. A esto se suman los cambios en los grupos de pobladores, las modificaciones arquitectónicas y los proyectos políticos que han producido modificaciones en el ser, estar y hacer en la zona.
Dónde…
Ciudad de la Costa, así se denomina nuestra comunidad, es un sistema social de raíz local con particularidades propias que la caracterizan: playas, bosques, flora y fauna costera; con intereses compartidos por sus habitantes: tranquilidad, espacio, jardines, veraneo, trabajo, entre otros.
Declarada “Ciudad” en 1994, se encuentra ubicada al Este del Departamento de Canelones, con playas sobre la costa del Río de la Plata entre el Arroyo Carrasco y el Arroyo Pando. En sus orígenes se constituyó como zona de veraneo con “balnearios”. En la década de los 80, sufre un crecimiento demográfico explosivo consecuencia de un proceso migratorio desde Montevideo y se establece como “ciudad dormitorio”. El censo de 1996 evidenciaba una población de 66.402 habitantes, 92,6% más que en 1985. Los diferentes “balnearios” comenzaron a modificarse, consolidándose como lugar de hábitat permanente, transformándose en “barrios”, lo que pautó la nominación de Ciudad. Sin embargo, en la definición de los límites geográficos – políticos hay contradicciones…
“…El parlamento definió los límites de la Ciudad (Montevideo) con Paso Carrasco incluido, y a continuación delimitó la Ciudad de la Costa dejando adentro de la misma a Paso Carrasco (…) La Junta local de Paso Carrasco tiene como jurisdicción a la denominada “Ciudad de Paso Carrasco” (…) Existe una “especie” de Junta Local de Colonia Nicolich, Empalme y Aeroparque que en realidad es una “Oficina Delegada” que abarca un territorio que en parte pertenece (por Ley) a la Junta Local de Pando, pero que en su totalidad está incluido en la Ciudad de La Costa. (…) Los habitantes más costeños de Paso Carrasco – Barra de Carrasco – no se sienten integrantes de Paso Carrasco, sino de la Ciudad de la Costa, ya sea en relación con el gobierno municipal como con la identidad como vecinos (…) Los habitantes costeños han desarrollado una identidad, un sentido de pertenencia respecto a su balneario hoy convertido en un barrio de una gran Ciudad. Por su parte los habitantes de Empalme, Colonia Nicolich y Aeroparque no parecen muy preocupados por estas cuestiones y no les parece mal pertenecer a Ciudad de la Costa.” (hombre, 60 años; informante calificado)

Allá y entonces, la zona estaba dotada de una organización institucional con funciones sociales acorde al número de pobladores. Sin embargo, el crecimiento poblacional no fue acompañado por un adecuado desarrollo en la infraestructura de servicios, gran parte de la ciudad carece de saneamiento, presenta dificultades en el alumbrado y caminería pública. Los recursos sociales – recreativos y asistenciales específicos son escasos; aunque hay un gran número de organizaciones socio culturales y centros de asistencia en salud (policlínicas barriales) ubicados en distintos puntos de la zona que intentan cubrir las demandas.
Momentos significativos del devenir Ciudad:
 década del 70: de la certeza del Estado de Bienestar a la instalación de la desconfianza; balneario con modelo de familia patriarcal; grandes espacios verdes deshabitados; la comunicación: teléfono, luz, agua, centralizados en determinadas familias.

 década del 80: la concepción de “vecino”; en los años de dictadura (hasta el 85) emigraron familias en busca del anonimato, trabajo, tranquilidad; la zona comienza a transformarse en una opción viable para establecerse, ya que las propiedades eran de bajo costo en relación a Montevideo y a la vez próxima a la misma. Después del 85, explosión demográfica, con búsqueda de mejor calidad de vida; tranquilidad respecto a la vorágine de actividad política de la capital. En las zonas verdes, se asientan familias montevideanas que quedan excluidas del sistema laboral (desocupados o sub empleados) y comienzan a residir paulatinamente habitantes del interior del país en busca de trabajo y vivienda.

 década del 2000: emigración masiva de familias que residen fundamentalmente al sur (Gianattassio al sur) quedando viviendas vacías que son ocupadas por “intrusos”. Se instalan centros de estudios (magisterio; profesorado; UTU tecnológico) que promueven estudiar e insertarse laboralmente en la zona sin necesidad de trasladarse a Montevideo.

 Tras la crisis del 2002 muchos fueron los esfuerzos de las autoridades, grupos y organizaciones locales para apostar a la construcción de una identidad local. Múltiples encuentros promovidos por Instituciones de Salud, Educativas, Deportivas, Culturales entre otras, multiplicaron sus esfuerzos por construir espacios de encuentro de producción local, tal vez apelando a esta concepción del “vecino”. Convocando al encuentro con historias, preocupaciones comunes, invitando a salir del “detrás de las rejas” para acercarse a “poner en palabras” y reinscribir una dinámica de “barrio” y de “vecino” .

 hoy… se multiplican y diversifican los cambios… saneamiento, terminales de ómnibus, doble vía en la Rambla, construcción del Centro Cívico en Gianattassio, Proyecto de construcción en el Parque Nacional Roosevelt de un Centro Polifuncional… entre otras…

“Esos acontecimientos y actividades reales constituyen el aspecto conductual de la cultura.” (Marvin, H. 1990. pág. 27)

El desafío es reflexionar entre lo latente y lo manifiesto de lo socialmente transmitido y aprendido para habilitar el dialogo que promueva otras formas de ser, estar y hacer entre los vecinos de la zona.

¿Cómo integrar esta diversidad de acontecimientos en la identidad local? La crisis del 2002 trajo aparejado otras reglas de juego en lo local: desconfianza y peligro potencial “…nosotros ya no salimos de casa por el miedo que nos roben… no alcanzan las rejas, los perros, la alarma…” (mujer, 65 años). Mientras que, las políticas públicas de los últimos años implican cambios respecto a que “…la zona está cada vez más linda, el Centro Cívico es una pegada porque tendremos un shopping, cine y movida, ya no nos vamos a mover de acá… era lo que faltaba…” (hombre, 21 años).
Surgen sentimientos encontrados de aceptación o rechazo ante lo nuevo que se está imponiendo y que modifica la realidad cotidiana.

LA COTIDIANA EN LA CIUDAD DE LA COSTA…
“Lo que tiene nuestro destino de nuestro y de distinto
es lo que tiene de parecido con nuestro propio recuerdo.” Eduardo Mallea

“Siempre bello, hermoso, leyendo, pintando, dibujando, mirando a través de la ventana la naturaleza y disfrutando del jardín…. Con mi música, mi lectura, mis amigos, mis hijos, mis nietos, la familia…” (hombre, 75 años)
“…tranquilo, con mis amigos o en facultad, los fines de semana con la familia…” (hombre, 23 años)
“Tranqui, rutina familiar y amigos; si quiero ir al cine vamos al shopping.” (mujer, 39 años)
La vida cotidiana es un proceso que se construye desde lo individual y lo social. En la interacción con otros, la imagen de sí mismo mantiene la esencia y continuidad a través del tiempo aunque está en permanente movimiento, acomodación – reacomodación; constituyéndose cada vez. En este proceso incide la historia de cada uno, las características personales, los rasgos semejantes y comunes de los grupos de pertenencia, el momento histórico en el que se vive; integrando pasado, presente y la proyección a futuro. Mientras que, la conciencia de sí mismo posibilita la auto percepción subjetiva necesaria para confrontarse con la mirada de los otros y la realidad. Así vivencian los locatarios esta realidad cotidiana… el proceso de historización permite tomar contacto con el sentimiento de pertenencia a la zona…
“La conciencia de pertenecer a una gran Ciudad se está construyendo al mismo tiempo que la ciudad misma. Las obras como el saneamiento, el Centro Cívico, la iluminación de Giannattasio y la Rambla, la Plaza de Becú, etc. son algunos íconos que si bien no son lo único, van a incidir incluso en los medios. Lamentablemente si aparecemos en la Tele existimos y si no, es como que estamos fuera, somos marginales de la vida misma.” (hombre, 60 años – informante calificado)
La Gran Ciudad…
La Ciudad de la Costa se encuentra en un proceso de vertiginoso cambio respecto a sus características sociales – económicas – culturales y poblacionales que incide en la situación socio económica dispar de sus habitantes. Actualmente se la considera zona metropolitana, lo que supone pensarla como una extensión de Montevideo, aunque tiene características propias que la diferencian. Augé se interroga acerca de “¿es la ciudad un mundo? ¿o el mundo se convierte en ciudad? (Augé, M. 1998, pág. 127)
Las modificaciones arquitectónicas y ecológicas están impactando tanto en la interacción psicosocial como en el sentimiento de pertenencia e identidad entre los vecinos: “El desafío de construir nuestra propia identidad está asumido por algunos protagonistas del medio, activistas sociales, culturales, deportivos, políticos, y hay mucho por hacer. Creo que también es un desafío para sicólogos sociales, antropólogos, urbanistas y aún para especialistas en marketing. Estamos ante una ciudad única en el país y tal vez de muchísimos países que con su tamaño carece de medios efectivos de comunicaciones (…) cualquier pueblito tiene radios y TV locales capaces de informar a todos los vecinos sobre las cuestiones locales.” (hombre, 60 años – informante calificada)
Los vínculos interpersonales y el modo de relacionamiento con las instituciones locales han generado nuevas formas de cohesión social, redimensionando la pertenencia al grupo e identificándose con su idiosincrasia: emergen colectivos ecológico – geográficos definidos: residencias y ocupación de viviendas al sur; asentamientos al norte de la zona; entre otros. En esta interacción se va experimentando una forma de convivencia en la que “La cultura… consiste tanto en acontecimientos que tienen lugar dentro de la mente de las personas como en la conducta exterior de estas mismas personas.” (Marvin, H. 1990, pág. 34).

A esta experiencia, el propio colectivo le otorga un sentido porque “Una sociedad es un grupo de personas que comparten un hábitat común y que dependen unos de otros para su supervivencia y bienestar.” (Marvin, H.1990, pág. 21). En la Ciudad de la Costa es donde cada uno de los habitantes se reconoce y define en el aquí y ahora, y es también el lugar de la identidad en la filiación histórica compartida desde la experiencia y el discurso. Una interrogante más… acá, se narra el devenir… o simplemente suceden cosas… cambios, a los que se van acomodando…

El apego al lugar hace al proceso de identidad con el lugar donde se vive, se satisfacen necesidades comunes, se generan actividades para alcanzarlas, se comparten y disfrutan los logros. Sin embargo, hoy la fantasía de que “todo tiempo pasado fue mejor” es una constante, se está perdiendo el sentimiento de “buen vecino solidario”, del “nosotros” colectivo se está pasando al “yo” personal.

Si el lugar simboliza el encuentro con otro/os, la relación de cada uno consigo mismo, con los demás y con una historia compartida promueve la identidad que requiere de valores de grupos aceptados y compartidos desde la individualidad en el ir siendo/haciendo con otros. Es en esta interacción que se construye la identidad social con la que se adapta e interpreta el entorno… “…recién llegado al balneario iba todos los días a trabajar a Montevideo en ómnibus que pasaba a determinadas horas y si lo perdías había que esperar horas. Un día llovía mucho y vi que venía el ómnibus y empecé a correr para alcanzarlo, llovía hacía horas y sin darme cuenta dónde terminaba la calle, de repente no sentí el piso y me caí, era una cuneta y no podía salir, entonces empecé a “nadar” y me costó mucho dar pie…. Volví a mi casa a bañarme y bueno de ahí en más los días de lluvia salía con más tiempo para “ver” por dónde caminaba… hoy sigue pasando lo mismo… los pozos son un hecho… ” (hombre, 70 años)

Desde el inicio de la vida, el ser humano nace y pertenece a un vínculo, lo construye y es constituyente de su subjetividad. En el devenir, “la obligación” de pertenecer implica la “obligación” de elegir el modo de hacerlo. Realidad dinámica que conlleva a modificaciones a lo largo de la vida, y se deben a las diferentes inserciones que se establecen con el entorno social. Así, se va generando un estilo idiosincrático de experiencia intersubjetiva como resultado de la presión social que aporta formas de pertenecer establecidas por las instituciones que las rigen (familia; educación; trabajo) además de la presión pulsional por la puesta en juego de aspectos intrasubjetivos. Estos procesos impactan en los modos de subjetivación individual y repercuten en la forma de relacionamiento con el contexto. Y el vínculo aparece como vector para pensar los procesos intersubjetivos, se “sabe del otro” y el “otro sabe de mi”, elemento protector al tiempo que discrimina dimensiones de ese saber-conocer porque adquiere formas de información, control e intercambio.

Es en este ser/hacer que el yo desde el espacio intrasubjetivo se combina con el espacio intersubjetivo para devenir con los otros y promover la inscripción de pactos y acuerdos inconscientes que promuevan el vínculo social. Cada sujeto necesita articular vivencias, valores, códigos y normas de su estructura de origen (familia) con lo socialmente instituido por el macrocontexto-cultura en el que está inserto, trascendiéndolo permanentemente. La identidad hace a lo inter cambiable… de lo in cambiable del sujeto; pero no hay identidad sin alteridad, sin modelos impuestos por la cultura. El yo en el entramado subjetivo se recorta sobre el telón de fondo del otro….
Si pensamos la identidad comprendida como lo idéntico, lo mismo, semejante a alguien, vemos que se construye desde el afuera, desde un modelo real o ideal impuesto por la cultura. De esta manera, las formas de ser y estar son penetradas en lo local desde lo macro conformando subjetividades en interacción. Los múltiples atravesamientos que intervienen desde la cultura complejizan la posibilidad de visibilizar “una” identidad posible… significa entonces, que conviven múltiples identidades? lo idéntico, lo mismo, lo semejante, a qué? el espacio-tiempo de la convivencia es un elemento necesario pero no suficiente en la construcción de identidad…

La confianza, donde se juega la temporalidad y proximidad, es necesaria para el desarrollo de múltiples procesos emocionales e intelectuales que promueven la subjetividad y ayuda a percibir a los otros como confiables o enemigos potenciales. La crisis económica, las masivas “mudanzas”, los cambios de vecinos, la llegada de instituciones (BPS; BHU; entre otros) las construcciones (residencias; asentamientos) y las mega construcciones, han promovido modificaciones en el modo de relacionarse, afectando las relaciones estables y permanentes. Aparecen con fuerza el sentimiento de desarraigo y desconfianza que promueven sentimientos de temor y daño, provocando permanentes estados de alerta tanto en los residentes como en los “recién llegados”. Por eso, se hace necesario pensar en la calidad de vida de los habitantes desde las relaciones interpersonales expansivas, desde el tejido social y el espacio público que moviliza y reúne; y produce subjetividad en el permanente interjuego entre factores personales, relacionales y colectivos.

“Cada barrio tiene sus propias características, en algunos existe un grupo que ejerce cierto liderazgo, no sin conflictos, donde hay líderes hay oposición. La vida social es más o menos intensa pero con altibajos en el tiempo; en barrios donde hubo una agrupación como Comisión Fomento o Club Deportivo y no fueron capaces de realizar una transferencia generacional hoy se encuentran más disgregados. En otros, surgen nuevos liderazgos y movimientos barriales capaces de promover actividades culturales, sociales, etc… (hombre, 30 años)
“Una cultura consiste en las formas de pensar, sentir y actuar, socialmente adquiridas, de los miembros de una determinada sociedad.” (Harris, M. 1990, pág. 32)
Hay un estilo de ser costense… la forma de vestirse, las mascotas, el asadito del domingo, el jardín, la estufa… la identidad exige un formato que cobre sentido desde un modelo que abarca la “Identidad” concebida como quiénes somos, y como “Identificación” en el cómo somos desde los rasgos compartidos por el barrio/comunidad. El contexto va condicionando la forma de ser y estar desde lo naturalizado de la pertenencia al grupo, lo diferente genera interrogantes…

“Hace poco estaba de paso con mi hijo de ocho años en Montevideo, iba por 8 de Octubre y me dice “pobre la gente de Montevideo”. Le pregunté por qué decía eso y me contesta “¿no ves cómo viven?” (hombre, 44 años)
… modo de “ser y estar” en el mundo, es una metáfora de representación mental y vincular que el yo establece con su propio cuerpo, con los otros y el mundo circundante en mutua afectación permanente. Toda identidad se construye por negociación con diferentes alteridades.

Hoy asistimos y formamos parte de la crisis de identidad que hace a los sujetos y a los grupos, los vínculos son inestables y los referentes institucionales hasta ayer reaseguradores (Familia; Escuela; Estado) hoy se desfondan. Enfrentamos “una conmoción” respecto a los valores, normas, certezas y una redefinición de la temporalidad en la subjetividad que dificulta a los adultos posicionarse como modelo referente de los jóvenes. La Ciudad de la Costa no está exenta de esto y corre el riesgo de provocar “La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismos sociales que vincula la experiencia contemporánea del individuo con las de las generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños… los jóvenes… crecen en una suerte de presente permanente, sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo que viven.” (Hobsbawm, E.; 1995)

En la sociedad actual – dual – de ganadores y perdedores, de integrados y excluidos, la lucha por ocupar un lugar en la dinámica social genera también individuos simbólicamente desligados de lo social y de la herencia de un capital cultural, familiar, relacional y afectiva. Es que el quiebre con la identidad – de grupo referente, continente – corre el riesgo de “fabricar” a “otro negativo” a destruir/excluir… acá hay familias que llevan 3 generaciones de desocupados y otras que nacieron, crecieron, estudiaron y que hoy trabajan y residen en la zona …

“…nosotros armamos esto que ahora se llama asentamiento… pero esto era un barrio como cualquiera del balneario, solo que queda al norte… todos trabajábamos… hoy somos mal vistos…” (hombre, 55 años)

“…cuando nos vinimos a Montevideo el sueldo de empleado público no nos daba para un alquiler por eso nos vinimos acá y construimos la casa, al norte porque era lo que podíamos… muchos de los vecinos son del interior pero todos con familia y trabajábamos…” (mujer, 61 años)

Augé plantea que: “Esta simbolización del espacio constituye para quienes nacen en una sociedad dada un a priori partiendo del cual se construye la experiencia de todos y se forma la personalidad de cada uno: en este sentido, esa simbolización es a la vez una matriz intelectual, una constitución social, una herencia y la condición primera de toda historia, individual o colectiva. En términos más generales, forma parte de la necesidad de lo simbólico que ha señalado Lévi-Strauss y que se traduce mediante un ordenamiento del mundo del cual el orden social (las relaciones instituidas entre las gentes) es sólo un aspecto.” (Augé, M. 1998, pág. 16)

Emerge un mundo con una compleja realidad a comprender e integrar tanto en lo individual como en lo colectivo. Esta realidad es además, atravesada por un “discurso oficial” reforzado por los medios de comunicación que contraponen escenarios… convivimos entre el descrédito y la idealización… y las certezas tan necesarias para la vincularidad!

El lenguaje juega un papel fundamental ya que es constitutivo del simbolismo social. Surge ambiguo en su cualidad de “doble negación”: la verdad no es “ni buena ni mala” sino que está en una “…esfera diferente de las identidades de clase. Ese lenguaje relativiza la significación y presenta las cuestiones desde el punto de vista de la implicación, la influencia y la relación. Mientras el lenguaje sociopolítico de la identidad establece las relaciones entre un individuo y las diversas colectividades de que él forma o no parte, el lenguaje psicofilosófico de la alteridad presenta la cuestión de la relación entre las personas o, más ampliamente, de la relación entre lo mismo y lo otro.” (Augé, M. 1998, pág. 85).

“…la convivencia es bien de barrio, no tenes problema de pedirle al vecino, te saludas con todos, es muy normal…” (mujer, 19 años – reside al norte)
“… es muy complicado por las barras, los grupos de los diferentes “barrios”. Si uno está mal con uno de la otra barra, ta! Se arma… todos están en contra y corres riesgo de que te hagan paté… por eso tenes que ser conocido de todos y llevarte bien.” (hombre, 18 años – reside al sur)
Hablar de diversidad cultural como otro condimento que hace a esta realidad local y que deja atrás la “falsa” ilusión de homogeneidad, nos lleva a pensar e integrar a Otros culturalmente diferentes, portadores de equipajes culturales diferentes, con códigos diferentes… La diversidad cultural es tensión entre lo universalmente establecido y lo relativo de esta realidad (adictos, planchas, intelectuales, políticos, obreros, locatarios, recién llegados, etc.).
Pensar en ese Otro que forma parte de nuestra proximidad y que tiene diferencias socioculturales-politicas-economicas-ideologicas nos lleva inevitablemente a considerar lo heterogéneo de los mundos que se entrelazan naturalmente en lo cotidiano y que obturan su visibilidad, complejizando aún más la cotidiana.
“…acá todos nos conocemos y nos llevamos bien… la mayoría es de izquierda, son los que tienen estudio pero hay gente como uno que es tradicional pero claro somos los pobres, de trabajo nomás…” (hombre, 57 años)
Mundos heterogéneos en los que se entreteje la dimensión individual y los mundos sociales penetrados y estructurados desde lo ideológico.
“Lo bueno de acá son las motos, los amigos, la calle. Hay más libertad, tranquilidad y paz que en Montevideo.” (mujer, 19 años).
Al reconocer la diversidad de los grupos que conviven en la zona, se evita obturar y reducir la mutua afectación habilitadora de lo novedoso. Hoy, el escenario cultural complejiza la realidad porque desde hace unos años se convive con grupos de jóvenes “culturalmente” diferente: barras de barrios, de drogadictos, de motoqueros, de picadas de autos que interpelan. El otro encuentra su lugar, muchas veces como moda étnica desvalorizada para algunos (adicciones; barra brava) o sobredimensionada para otros (picadas de motos o autos) generando micro identificaciones en el que convergen rasgos del mundo actual (lo que sucede acá sucede en otros lados).
“…antes te saludabas con todos pero ahora no sabes quién vive enfrente o al costado de tu casa y los jóvenes se mudan porque entienden que en Montevideo tenes todo…” (hombre, 24 años)

“…acá vos te vestís como se te ocurre, hablas a tu forma, haces lo que queres, a quién le importa? si no te dan de comer!… el porro… se fuma mucho porro y eso esta bueno…” (mujer, 20 años).

La fragmentación social es una limitante para la viabilidad del desarrollo sustentable y la calidad de vida de las personas. El reto es pensar cómo fomentar la reconstrucción o neo construcción del tejido social… a través de potenciar el ser y estar en la zona? es desde la noción de vecindad local? es desde los proyectos comunitarios ? es desde la historización? es desde la tecnología? es desde los recursos naturales? desde la educación? desde los medios de comunicación? desde el deber ser… o tal vez, desde el ser! uno y múltiple!

Augé plantea que la libertad individual puede tener un “no lugar” y lo define como: “Un espacio en el que ni la identidad, ni la relación ni la historia estén simbolizadas se definirá como un no lugar, sólo que esta definición puede también aplicarse a un espacio empírico preciso o a la representación que tienen de ese espacio los que se encuentran en él. Lo que para algunos es un lugar, puede ser un no lugar para otros y viceversa.” (Augé, M. 1998, pág. 139) Estos “no lugares” provocan malestar individual y colectivo, resintiendo el vinculo.

En términos generales, la cotidianidad en la Ciudad de la Costa, transcurre en muchos aspectos de forma similar a lo que sucedía en los apacibles días de allá y entonces. Aunque la dinámica actual sobrepasa los discursos y quedan restos no dichos, no considerados, no visibilizados…. hoy se dan fuertes procesos de desplazamiento social y los habitantes están atravesados por múltiples pertenencias que diseñan una suerte de “colcha de retazos” que hay que re – armar para que su potencial colorido devenga construcción cultural, única y diferente del resto del Departamento de Canelones y de Montevideo, en la que la desconfianza y el temor tome otros destinos. En esto andamos… en construcción!
Historias….
“Los días de lluvia… cuando era chica y llovía, se desbordaban los lagos del barrio y el agua llegaba a los patios de los vecinos y al de mi casa también. Y con el agua llegaban bagres enormes que flotaban en el patio de casas y mi madre decía “llueve, hoy comemos pescado…”, hoy si llueve las napas se contaminan, qué loco no?…” (mujer, 40 años)

“La condesa…. Cuando recién llegue y trabajaba como médico, un día me vinieron a buscar… no había teléfono… para que atendiera a un enfermo en una casa que queda cerca de la mía…. cuando llego me atiende una señora mayor muyyyy elegante y vestía de largo….. me dijo “…es mi esposo el que está enfermo…” cuando entro al salón había un joven recostado en un diván frente a la estufa… era su esposo y ella empezó a contarme que era una condesa con título y todo…. después siempre la veía pasear a su perro ovejero alemán, llamado Apolo… ella lo paseaba de vestido largo y parecía una dama de las películas…” (hombre, 75 años)

BIBLIOGRAFIA
• Augé, M. (1998) “Hacia una Antropología de los Mundos Contemporáneos.” España. Editorial Gedisa.

• Caetano, G. (1995) “Historicidad y temporalidad. Apuntes para una nueva relación con el tiempo.” En: Lo arcaico, temporalización e historización. IX Jornadas Psicoanalíticas de APU, 1995

• Gravano, A. (2003) “Antropología de lo barrial.” Buenos aires. España Editores.

• Harris, M. (1990) “Antropología Cultural.” España. Alianza Editorial.

• Hobsbawm, E. (1995) “Historia del Siglo XX. España. Editoril Grijalbo.

• Wiensenfield, E. (1996) “El significado del barrio. Un estudio Psicosocial.” En: revista Avespo – Publicación en Revista de la Asociación venezolana de Psicología Social. Caracas

Investigación de UNICEF y FLACSO sobre clima escolar

mayo 8th, 2011

SOCIEDAD › SEGUN UN ESTUDIO, LA DISCRIMINACION Y LOS HOSTIGAMIENTOS SON MAYORES EN ESCUELAS PRIVADAS
Los niños ricos que tienen tristeza
Publicado en Página12 de Argentina
Una investigación de Unicef y Flacso desmitifica que los adolescentes de sectores de nivel socioeconómico bajo son más violentos. También entre chicos de niveles más altos hay más vandalismo, robos y hurtos. El estudio relevó los conflictos y la violencia en la escuela.

Por Mariana Carbajal

Cuando los alumnos secundarios sienten que los profesores les enseñan bien, que preparan las clases y que ellos aprenden, las situaciones de conflicto, violencia y maltrato en la escuela son menores. También disminuyen si los estudiantes pueden participar en el armado del régimen de convivencia. Esta es la principal conclusión de una extensa investigación de Unicef y Flacso para evaluar el clima escolar en colegios del área metropolitana. El relevamiento, que abarcó a 1690 chicos y chicas de los tres últimos años de casi un centenar de escuelas medias, públicas y privadas, de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano, desmitifica que los adolescentes de sectores de nivel socioeconómico bajo son más violentos. Tampoco se verifica una mayor presencia de armas de fuego entre ellos. El estudio revela que las burlas, el hostigamiento, las actitudes discriminatorias y los tratos crueles entre compañeros son más frecuentes en las escuelas privadas y de nivel económico social (NES) alto, mientras que en las de NES más bajo se dan más situaciones de peleas con agresiones físicas. El vandalismo contra materiales y otros objetos de la escuela, los robos y hurtos, los ataques a adultos en el ámbito escolar y la falta de respeto a los profesores también ocurren con mayor asiduidad en el segmento de mayores ingresos. “Por el contrario, los alumnos de los sectores sociales más vulnerables, a pesar de convivir en un entorno más peligroso y hostil, manifiestan mayor respeto e integración hacia la institución escolar y hacia los propios compañeros que el resto de los alumnos”, se destaca en las conclusiones finales.

Hay una marcada diferencia de género: los varones aparecen involucrados “significativamente” en mayor medida que las chicas en episodios de violencia. El informe muestra también una gran brecha entre la “preocupación por sufrir un robo con violencia o amenazas en el trayecto a la escuela”, una sensación que expresa la mitad del alumnado consultado, y la realidad: sólo uno de cada nueve dijo haber sufrido un hecho de esas características durante 2009, cuando fueron entrevistados.

En cuanto al acceso en la escuela de bebidas alcohólicas y drogas por parte de los alumnos, se encontró una mayor facilidad en los sectores de NES alto, con excepción del “paco”. “Sin embargo, en las inmediaciones del colegio el acceso se torna más fácil para los sectores más vulnerables”, señaló Elena Duro, especialista en Educación de Unicef, al enumerar las conclusiones. Los resultados del estudio fueron compilados en un libro, Clima, conflictos y violencia en la escuela, que se presentó ayer ante un grupo de periodistas. Junto con Duro estuvieron Daniel Fernández y Luis D’Angelo, integrantes del Programa de Antropología Social y Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). El relevamiento cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación de la Nación y fue prologado por la subsecretaria de Equidad y Calidad Educativa, Mara Brawer. El objetivo de la investigación, explicó Duro, fue “dimensionar el fenómeno”, que “muchas veces aparece en los medios de comunicación como muy frecuente”. “Tanto los docentes como los chicos que entrevistamos para la investigación señalaron que muchas veces la violencia es generada fuera del colegio. La escuela no es ajena a la realidad del país: es una caja de resonancia que absorbe las tensiones y conflictos exteriores a la vida escolar”, apuntó Duro. En ese sentido, aclaró que los especialistas hablan de violencia en la escuela y no de violencia escolar, para diferenciar los casos en los que la violencia se manifiesta en la escuela, pero no responde a situaciones producidas en el marco de los vínculos propios de la comunidad educativa. “Observamos que la escuela funciona como un dique de contención frente a la violencia que se percibe fuera de sus límites, pero no tanto”, sintetizó D’Angelo. Las realidades familiares complejas pueden disparar conflictos en la escuela. Uno de los chicos entrevistados de una escuela pública porteña expresó: “Uno se lleva mal en la casa con los padres y lo descarga en el colegio”. Otro, de un colegio privado, contó: “Tengo un amigo que por todo se caga a piñas. El papá lo cagaba a palos y por eso creo que es agresivo”.

El estudio incluyó encuestas y entrevistas en profundidad a los chicos, a las chicas, a directivos, profesores, docentes y padres de la comunidad educativa. La muestra abarcó 1690 alumnos de 93 colegios, públicos y privados del área metropolitana. Brawer destacó –en el prólogo– que los datos obtenidos son similares a los que surgieron de investigaciones realizadas por el Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas a nivel nacional, una iniciativa del Ministerio de Educación y la Universidad Nacional de San Martín.

Con relación a la percepción de la violencia (en general) en las escuelas, el informe muestra una llamativa contradicción en las respuestas: el 52 por ciento de los entrevistados considera que se trata de un “problema muy grave o grave”. Pero al ser consultado sobre ese fenómeno en su propio establecimiento, el problema tiende a ser percibido como mucho menos grave: se reducen a menos de la mitad los consultados que ven tan mal el panorama y sólo un 19 por ciento lo describe como “muy grave o grave”.

La investigación indagó sobre la presencia de diversas modalidades de violencia: por un lado, maltrato, acuso y hostigamiento entre alumnos; y por otro, agresiones físicas entre alumnos. También pesquisó la presencia de armas blancas y de fuego en las aulas. Y analizó cuáles contextos favorecen para que haya menor conflictividad y episodios de violencia en los colegios. Un 7,4 por ciento de los estudiantes dijo que fue humillado o insultado por un profesor frente a compañeros. Este tipo de hecho se registró con mayor frecuencia entre alumnos de escuelas del Gran Buenos Aires.

El estudio da por tierra con la creencia de que los jóvenes de sectores sociales más vulnerables son más conflictivos y violentos que el resto, subrayó Duro. Los resultados de la encuesta entre el alumnado muestran que ni el hurto ni el robo por la fuerza o amenaza poseen mayor incidencia entre los estudiantes de NES más bajo. Tampoco se verifica una mayor presencia de armas de fuego en esos sectores. “Las escuelas privadas de elite suelen ocultar los problemas de violencia como robos, la puesta por parte de los alumnos de una bomba o la venta dentro de su establecimiento de ravioles de cocaína. Hay que desmitificar que los mayores niveles de violencia en las escuelas se dan en aquellas a las que concurren alumnos de sectores más bajos”, consideró Duro. Por el contrario, las problemáticas vinculadas con conflictos entre adolescentes –como burlas, humillaciones, discriminaciones por diversas causas o padecimientos de actitudes crueles– “resultan más frecuentes entre alumnos de hogares de NES alto”, indicó. Si el corte se hace entre escuelas de gestión privada y pública, ese tipo de situaciones aparecen con mayor asiduidad en las primeras, de acuerdo con la investigación. Les preguntaron a los chicos y chicas si “en 2009 fueron crueles con vos” y respondieron “más de una vez” el 13,2 por ciento de los alumnos de secundarias privadas, contra el 4,3 por ciento de las públicas. En cuanto a las peleas con golpes entre compañeros, son más habituales en el ámbito estatal: contestó que son “muy frecuentes” el 11,6 por ciento del alumnado consultado en esas escuelas, contra el 3,9 por ciento de las privadas. De todas formas, Duro señaló que del total, sin distinción del tipo de colegios, entre los estudiantes un 33 por ciento reconoce que trata mal al compañero y el 29 por ciento que se burla de alguna característica del compañero, lo que habla “de un fuerte proceso de discriminación entre los jóvenes”.

Un 6 por ciento de los alumnos dijo haber visto que alguien llevó un arma de fuego a la escuela en 2009. En este caso, los porcentajes aumentan entre los estudiantes de escuelas públicas y de sectores medios, donde un 8 por ciento afirmó que se enfrentó a esa situación. En cuanto a la presencia de armas blancas, uno de cada cuatro aseguró haber visto a algún compañero con una en el último año, pero en este caso no hay diferencias significativas entre los tipos de gestión escolar estudiados.

Duro destacó que identificaron ciertos “contextos” que favorecen a que haya menos violencia en las escuelas: “En la medida en que los alumnos perciben que los profesores preparan bien sus clases y ellos aprenden, plantean que hay menor conflictividad. Este tema es muy importante. También contribuye a mejorar el clima la claridad de las normas de convivencia y un mayor liderazgo de las autoridades de la escuela. Los chicos reclaman límites. Un tercer aspecto tiene que ver con la participación de los chicos en un régimen de convivencia”, detalló la especialista. En la provincia de Buenos Aires, precisó, es obligatorio desde 2009 que todos los establecimientos, tanto públicos como privados, cuenten con sistemas de convivencia. En ese sentido, planteó como un problema significativo el sistema de selección de directores de escuelas secundarias públicas, “donde la antigüedad suele ser el principal requisito”, y consideró que deben estar “más aggiornados para responder a las necesidades escolares actuales” y, fundamentalmente, para “liderar con autoridad”.

Psicología Educacional y Bullying

diciembre 5th, 2009

Como psicólogos educacionales estamos implicados, “contaminados”, emergemos de la misma cultura en la cual trabajamos. Más allá de que lo hagamos desde una agenda ética y epistémica, como individuos y seres sociales estamos implicados con nuestras creencias, prejuicios, sufrimientos, y a través de todos estos filtros y otros más reflexionamos, trabajamos, intervenimos. Por ese motivo, es fundamental mantener una actitud critica, autocrítica y cercana de los otros, para no caer en la intolerancia, el dogmatismo, creyendo que nosotros tenemos la verdad revelada como “expertos”. En el trabajo junto con otros, intentaremos establecer un diálogo fecundo y abierto, buscando la empatía, que permita establecer una apertura hacia otros puntos de vistas y mentalidades.
Es en esta línea de pensamiento, que intento reflexionar acerca del tema del Bullying, en el entendimiento que los actos violentos no lo son al margen de las colectividades en los cuales se producen y de los actores involucrados en los mismos, siendo productos de contextos sociohistóricos y culturales concretos, atendiendo y analizando los discursos en torno a la agresividad y a la violencia. Como dice Stainton Rogers (1995) refiriéndose a la agresividad, que ésta se trata de un complejo abanico de diferentes acciones, no de una única y simple entidad, y que estas acciones bajo las circunstancias locales apropiadas llevarán a que se una el término agresividad a la explicación pertinente.
Domènech e Íñiguez (2002) mencionan que difícilmente sea posible estudiar las causas de la agresividad o de la violencia como si se tratara de pautas de comportamiento estable y universal, sino más bien el interés se centraría en comprender los procesos por los que las sociedades se dotan de esos recursos interpretativos y cuáles son las consecuencias que se derivan de ellos. Antes de preocuparse por delimitar las características de la acción agresiva o violenta habría que interesarse por las explicaciones que los miembros de una comunidad utilizan para definirla, los discursos en torno a la agresión y la violencia. Los discursos de la violencia son relativos a tiempos y sociedades específicos, que generan modalidades y valores distintos para definir confrontaciones, situaciones, interacciones, causas, etc.
La Psicología de la Educación, debería abordar, analizar, redescubrir, problematizar y cuestionar estas temáticas de la agresividad y la violencia, del Bullying, buscando el conocimiento “pertinente”, complejo, aprendiendo estrategias que permitan afrontar y modificar lo inesperado, lo novedoso, lo sorpresivo a medida que vamos internándonos en la realidad, siendo la educación un fenómeno eminentemente psicosocial. Buscando hacer un aporte a lo que Morín (1999) denomina la “continuación de la hominización en humanización, vía ascenso a la ciudadanía terrestre”.
Ahora bien, es importante delimitar ¿a qué tipo de educación nos referimos? ¿con qué bases conceptuales? ¿con qué bases éticas y epistémicas? En este sentido, Morin (1999) plantea -en el marco del Pensamiento Complejo- siete principios claves que estima necesarios para la educación del futuro. Este autor dice que hay “vacíos” o carencias fundamentales en los sistemas educativos de Occidente que son ocultados, ignorados o desintegrados en fragmentos y de allí, plantea estos siete principios necesarios, ninguno menos importante que el otro y todos vinculados entre sí.
La mundialización de la era actual es tanto unificadora como conflictiva, cada vez más acompañada de su propio negativo, nos enfrentamos por primera vez, como humanidad, frente a la posibilidad de una autoextinción (guerra termonuclear, enfermedades como el SIDA, terrorismo, narcotráfico, etc.). Frente a estos hechos destructivos y violentos, es importante educar para la paz, cultivar los valores democráticos y de la convivencia pacífica. La educación debería de estar transversalizada por estas temáticas, ya que educar no sólo significa el aprendizaje-enseñanza de los contenidos curriculares, sino también los centros educativos son un lugar privilegiado de enseñanza-aprendizaje de interacción social y de valores sociales (Morín, 1999).
Por tal motivo, pensamos que en estas actividades los roles de los docentes y los psicólgos educacionales son fundamentales en cuanto a su capacitación y reflexión sobre estas temáticas. A veces se dice que cada vez se le pide más al docente, que la escuela está sustituyendo a la familia en muchas de sus funciones. Pero desde la Psicología Educacional y como aspiración a la educación del futuro, pensando en los futuros ciudadanos tanto de la polis, nación o el mundo, enseñar prácticas de convivencia pacífica, resolución de conflictos, y demás habilidades para transformar la agresividad y la violencia, son también materia de enseñanza-aprendizaje.
Domènech i Argemi, M y Íñiguez Rueda, L. (2002): La construcción social de la violencia. Universitat Autònoma de Barcelona. Athenea Digital, Núm.2, otoño 2002. Recuperado de: http://ddd.uab.cat/pub/athdig/15788946n2a7.pdf
Morín, E. 1999. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Paris. UNESCO.
Stainton Rogers, R. et al (1995): Social Psychology: a critical agenda. Cambridge. Polity Press.

Psic. Laura Monné
Ciudad de la Costa, Diciembre de 2009

“Yo tengo mi XO” – El impacto en la familia…

octubre 3rd, 2009

Hoy, los hogares de niños que concurren a la escuela pública cuentan con una o más computadora, esto depende del número de hijos escolarizados que tenga la familia. De esta forma, la computadora del Plan Ceibal, llamada XO se ha instalado en el Uruguay dando lugar a que miles de familias accedan a la tecnología digital. La XO como objeto cultural aporta conectividad e implanta miedos… el uso de Internet! (El Plan Ceibal tiene restricciones a páginas disponibles en la red que considera no pertinentes)

En familia la XO aspira a generar complementariedad a través de las contribuciones que realiza en diferentes áreas: en el intercambio, el aprendizaje y la formación. El desafío es aprender de la experiencia de su uso y de la aplicación de los conocimientos obtenidos como forma de ampliar la oportunidad y alternativa de aprendizaje. Internet nos proporciona la interactividad y el anonimato con que se maneja la información y eso es un desafío y un riesgo… Por ello, es necesario ampliar la apropiación y el uso de la XO a todos los miembros del hogar, generando espacios de intercambio entre las diferentes generaciones de la familia. El objetivo es evitar la brecha intergeneracional a nivel tecnológico y que los adultos puedan controlar el uso y el acceso a los contenidos de los niños/hijos/nietos/sobrinos, etc. de la misma forma en que realizan el control y el uso de la tele, el celular, las revistas, etc. en el hogar.
En la actualidad, la familia es concebida como una organización abierta y compleja, multidimensional y fluctuante, y asume la responsabilidad del cuidado de sus integrantes al tiempo que habilita la separación y oportunidades. Sin embargo, asistimos al debilitamiento de las instituciones clásicas de producción de sujetos como lo son la familia y las instituciones educativas.
El mundo adulto….
Ante lo nuevo, el adulto reacciona de forma diferente al niño; lo novedoso le genera resistencia, le provoca incertidumbre o miedo. Un niño frente a una computadora no duda en tocarla, apretar botones, investigar, no piensa en que se puede romper, esta seguro de que “si esta ahí es para usarla”. Mientras que un adulto evita “echar manos” por temor a “romperla” o a no saber “qué hacer”… pero se hace necesario vencer prejuicios, el “no puedo… no entiendo… no me interesa… para qué…” como forma de apoderarse de la laptop como herramienta de trabajo… hay que perderle el miedo y para ello es necesario la experiencia y la práctica con la computadora, como se hizo cuando niño con la bicicleta, las cartas, el futbol….
De a poco se va tomando confianza…
El gobierno nacional ha implementado Talleres de Alfabetización Digital de Centros MEC que están pensados como prácticas iniciales para personas que nunca hayan usado una computadora. El objetivo es formar hombres y mujeres en el uso sencillo de un computador y que puedan mandar mail, buscar información en Internet, o chatear; despertando la curiosidad para que después se “larguen” solos, exploren y aprendan.
Hay que pensar algunas medidas para evitar y proteger de los riesgos en el uso de Internet tanto al niño como a su familia. Para ello hay que hablar acerca de que es necesario que comuniquen a sus padres o adultos del entorno:
• si los invitan a encontrarse con alguien que no conocen
• si se sienten atacados, violentados o seducidos por Internet
• si le solicitan información de los padres o del funcionamiento del hogar (no dar CI, tarjetas de créditos, teléfonos)
Hay que evitar hacerlos sentir culpables porque se pierde la confianza, el niño se retrae y se siente muy solo.
Es importante prestar atención si un niño:
• cierra de golpe su laptop con la llegada de un adulto
• se preocupa por borrar información, archivos o documentos
• se vuelve menos comunicativo de lo habitual
• cambia su comportamiento
• usa su laptop en horarios diferentes a lo que lo hacia habitualmente
Hay que:
• estimular la presencia de los padres, acompañar al niño en el uso de Internet
• estimular a los niños a comunicar sobre cualquier inconveniente durante el uso de Internet
• estimular que cuenten lo que hacen en su navegar por Internet para ayudarlos a manejar los contenidos
• ayudar al niño a entender que NO todo lo que esta en Internet es bueno, hay que evaluar las visitas a las páginas, las bases de datos, según los criterios familiares
En familia…
Cómo metabolizar lo novedoso de la XO cuando al relacionarnos se altera la estabilidad? Estabilidad que esta dada por la cotidianeidad, la rutina, lo semejante que siempre confirma y no cuestiona. Estabilidad que hace al devenir subjetivo de los integrantes del hogar, en el que la función paterna, materna, así como el entorno (escuela, barrio, club social, amistades, etc.) constituye el apuntalamiento en la producción de subjetividad. Si la dimensión intersubjetiva es productora del sujeto del vínculo; entonces, devenir sujeto resulta de un hacer “entre” los integrantes. Hacer desde la imposición, destino, posibilidad…? O desde el lugar que ocupa la XO en el hogar? Es que llegó para quedarse…… Y cada familia da sentido a este hacer, al lugar, al uso, al destino…
Además, cada familia tiene un modo particular de afectar y ser afectado por la presencia de la XO y las posibilidades de conectividad a la red. Mientras los hijos mantienen una modalidad de relación en simultáneo que otorga una producción de sentido e impacta en la diferencia generacional… navegan por información y generan otro modo de subjetivación. En él se juegan otros códigos y organizadores respecto al vínculo de pertenencia y referencia… la vida digital…
En los padres impacta en general, por “lo negativo” y emergen temores y fantasías que giran en torno a sentimientos de pérdida de la vida real de sus hijos, con la posibilidad de desarrollar una adicción. Pero no siempre es pérdida, sino vínculo a través de otros estímulos: lo visual y auditivo, mediatizados por la pantalla. Esto genera otros sentidos y otros efectos en un espacio y un tiempo real que involucra el espacio y el tiempo familiar. Así, la experiencia del presente adquiere otro valor, modificando y articulando lo anterior. Aparece el suplemento, lo que antes no estaba ni reprimido ni representado, surge como novedoso y singular. En la dinámica familiar lo semejante, lo que coincide, remite a la idea de encuentro en un punto y un tiempo. Mientras que lo ajeno emerge como potencial enemigo, tiene consecuencias, modifica la subjetividad propia y la del colectivo, ya no se es “el mismo” una vez inscripta la novedad. Cada vez más, se hace necesario generar un espacio familiar donde se pueda transitar y habitar estas nuevas formas de convivencia, en el “ahora conectados”.
Lic. Susana Canepa
Setiembre 2009

“Ya tengo mi XO…” Formas de habitar lo nuevo…

septiembre 18th, 2009

La educación pública implementó el Plan Ceibal que ha permitido que niños y maestros de nuestro país accedan en forma gratuita a computadoras portátiles y convivan con ellas en la escuela, el hogar y el barrio. Este es un Plan socio educativo que apuesta a crear una identidad nacional a través de 3 ejes: equidad, aprendizaje y tecnología, lo que se hace posible a través del interjuego entre el maestro, el niño y su familia. Además aspira a centrar a la Escuela Pública como pilar de la sociedad.

La Ciudad de la Costa, en los últimos meses, se ha visto “asaltada” por la presencia de las XO, impactado en diferentes niveles:
• en los comercios: la propaganda acerca de la venta de los “Bolsos para las XO” forma parte de la estética de la zona
• en los maestros: todos recibieron cursos para la utilización de esta nueva herramienta de enseñanza/aprendizaje; y hay un grupo reducido de ellos (más formados) que son “maestros de apoyo a las XO” cuyo objetivo es poner en marcha el dispositivo de la mejor manera posible para reducir la brecha del conocimiento digital
• en los alumnos: recibieron una computadora que le es propia y valorada por las posibilidades que otorga el “estar conectado”, trabajar en grupo con el objetivo de interactuar dentro y fuera del aula a través del juego y el aprendizaje en red.
• en las familias: impacta de diferentes maneras: “… nosotros también lo usamos… bajamos los mail… no lo entiendo… me da miedo… no lo se usar…”. La escuela se introduce en el hogar desde el compartir, interactuando en el hacer; lo que implica reconocerse como “inmigrante digital” (adulto) y tratar de acompañar la destreza natural de los “nativos digitales” (niños)
La familia y la cultura instituyen el sentimiento de pertenencia e imponen marcas: se forma parte, se pertenece, nos reconocen/nos reconocemos. Así, la XO pasa a ser un “objeto cultural” que habita la escuela y la familia, genera cambios en la comunicación y en la producción de subjetividad. Habitar esta realidad supone pensar qué hacer con estos cambios desde una posición subjetiva; al tiempo que resulta necesario reflexionar cómo incide la inclusión de la XO en el aprendizaje de los niños y sus repercusiones en la familia, la escuela y la comunidad.

Es un desafío pensar las relaciones con las nuevas modalidades de estar comunicados que hasta el momento eran impensados. Emerge una nueva forma de comunicación que excede el ámbito doméstico y que implica reflexionar sobre los prejuicios, usos y límites entre lo adecuado y el exceso. Esta realidad se ha comenzado a imponer en los consultorios; hoy los niños llegan a la sesión con la XO, la prenden y trabajan en el espacio psicoterapéutico como lo hacen con la caja de juego. Así, nosotros vamos formando parte de estos cambios que la escuela pública ha ido instaurando. Entonces cabe la pregunta de qué y cómo hacer, leer e interpretar esto que nuestros pacientes nos muestran, e integran al espacio de trabajo, modificando “el entre” habilitador de cambios.
Se trata de una nueva matriz cultural que impacta a niños, jóvenes (considerados nativos) y adultos (inmigrantes digitales) instaurando un nuevo estilo comunicativo, que apela al deseo de aprender desde la flexibilidad de pensamiento y la pedagogía de la participación; se estimula la inteligencia colectiva entendida como el conocimiento de la comunidad pensante y que es imposible de recoger en un solo ser.
Es tiempo de deconstruir los modelos únicos, cerrados y completos de contactarnos en el hogar, el trabajo, los centros educativos; se hace necesario revisar nuestros referentes conceptuales y técnicos porque así como la XO se va introduciendo en la sesión, el celular suena en la consulta, los pacientes y los psicólogos usan el mensaje de texto, se realizan terapias on-line, los pacientes emigran, se mudan, viajan y el mail nos mantiene en contacto….
Es necesario pensar acerca de lo que produce y hace lo nuevo a través de la posibilidad de muitipresencia, multitarea, navegar, explorar, conectar/se, etc. a una velocidad impensada, desde un tiempo y un espacio personal; así accedemos a comunicarnos y compartir un tiempo, una tarea, dándole continuidad desde el estar conectado.

“…no es oficio del poeta contar las cosas como sucedieron, sino como deberían o podrían haber sucedido, probable o necesariamente…”
Aristóteles

Lic. Susana Canepa
Setiembre 2009

Algunas reflexiones sobre la Sociedad de la Información en Educación

agosto 21st, 2009

Los niños y adolescentes que hoy en día concurren a los centros educativos y a la consulta psicológica, han nacido en el contexto de postmodernidad y globalización, en el cual las “nuevas tecnologías” para ellos no son “nuevas”, sino habituales y comunes. Por tanto, vemos como estas innovaciones van cambiando la manera que estos chicos tienen de hacer las cosas, de enfrentarse a los problemas y solucionarlos, de divertirse, de relacionarse, de aprender e incluso la forma de ver el mundo y de pensarlo.
Para todos aquellos que de alguna manera estamos vinculados a la psicología y a la educación, estos temas generan reflexión y nos muestran un panorama poco explorado con amplias perspectivas.
La Educación en la Sociedad de la Información resulta un ámbito complejo, requiere de un análisis más profundo que nos permita posicionarnos al respecto de este tema.
En este sentido, es que tomamos las palabras de la Comisión sobre la Educación para el Siglo XXI en su Informe a la UNESCO “La educación encierra un tesoro”: “Los sistemas educativos deben responder a los múltiples retos que les lanza la sociedad de la información, en función siempre de un enriquecimiento continuo de los conocimientos y del ejercicio de una ciudadanía adaptada a las exigencias de nuestra época.”
La tendencia a reducir la Sociedad de la Información a las TICs, tiende a entenderse simplemente como aprovechamiento de las TICs para fines educativo-escolares (fuente de contenidos, reforzador didáctico, individualizador de la enseñanza y el aprendizaje, ayuda para la capacitación y la labor docente, facilitador en la enseñanza a personas con necesidades educativas especiales, etc.), para usar en la escuela o para ampliar el campo de los aprendizajes fuera de ésta, para ayudar al docente o bien para sustituirlo. “Educación y TIC” o “Uso de las TIC en educación”, o “alfabetización digital”, son hoy modos concretos de referirse a esta visión de la Educación en la Sociedad de la Información. Muchos incluso la confunden con educación virtual o electrónica (e-learning), privilegiando así el medio y los entornos, desplazando al sistema escolar como eje de la educación y los aprendizajes sistemáticos.
Las preocupaciones continúan centradas en torno a la oferta, las oportunidades y el acceso (a la computadora, a Internet), más que en torno a la pertinencia y calidad de contenidos y métodos, las condiciones de producción y difusión de dichos contenidos, y, en general, a la pregunta de qué información/educación y para qué (impacto social).
Por lo tanto, considero que los debates deberían centrarse en qué modelos y metodologías docentes deben promoverse para mejorar la calidad con respecto a la situación actual y cuáles son las herramientas disponibles para hacerlas posibles. La Educación en la Sociedad de la Información es un proceso en el cual estamos inmersos como sociedad, pero con realidades desiguales a nivel de los diferentes países del planeta.
La brecha digital existe, no desaparecerá fácilmente, si eso no sucede habría grandes mayorías que padecerán la “marginación informática” con todas sus consecuencias.
Resulta importante que a todos los niveles, tanto estatales como privados, se den los pasos y esfuerzos necesarios para poder zanjar estas desigualdades, aumentando las oportunidades de participación de nuestros países menos desarrollados.
En un mundo globalizado donde la información y el conocimiento se acumulan y circula a gran velocidad a través de las redes mundiales cada día más extensas, es fundamental que la educación no esté ajena a estas transformaciones. Pero sí es importante resaltar que su rol debería de ser definido en cuanto a la capacidad que pueda tener para preparar a los educandos como agentes conscientes, críticos y activos frente a estas realidades.
La Educación en la Sociedad de la Información es un proceso en el cual estamos inmersos como sociedad, pero con realidades desiguales a nivel de los diferentes países del planeta.
La brecha digital existe, no desaparecerá fácilmente, si eso no sucede habría grandes mayorías que padecerán la “marginación informática” con todas sus consecuencias.
Resulta importante que a todos los niveles, tanto estatales como privados, se den los pasos y esfuerzos necesarios para poder zanjar estas desigualdades, aumentando las oportunidades de participación de nuestros países menos desarrollados.
En un mundo globalizado donde la información y el conocimiento se acumulan y circula a gran velocidad a través de las redes mundiales cada día más extensas, es fundamental que la educación no esté ajena a estas transformaciones. Pero sí es importante resaltar que su rol debería de ser definido en cuanto a la capacidad que pueda tener para preparar a los educandos como agentes conscientes, críticos y activos frente a estas realidades.
Psic. Laura Monné

Taller de Educación Sexual Adolescente – T.E.S.A.

enero 14th, 2009

Durante los meses de junio a diciembre de 2008, se realizaron 15 encuentros del Taller de Educación Sexual Adolescente (T.E.S.A.), organizado por la Policlinica Empalme Nicolich (SOCAT-Comuna Canaria-ASSE). En estos participó coordinando junto a otros técnicos nuestra compañera la Lic. Psic. Mónica Arroyo.
Esta propuesta surge como demanda de la comunidad frente a la inexistencia de este tipo de activiades. Con tal fin, juntas las organizaciones e instituciones de la zona planifican un conjunto de actividades para un espacio juvenil.
A partir del intercambio con la docente de Educación Sexual del liceo del lugar, un grupo de adolescentes se acerca a la policlínica demandando información sobre salud sexual y reproductiva.
El objetivo general de estos talleres es el siguiente: generar un espacio de intercambio con adolescentes donde trabajar la temática educación sexual y reproductiva.
Participan en los mismos alrededor de 10 adolescentes y son coordinados por tres técnicos pertenecientes a las organizaciones organizadoras.
A continuación se deja un enlace hacia un video que realizó una de las adolescentes participante en los talleres, acerca de T.E.S.A.
watch?v=pdwyPchFKtg&feature=email

Acerca del vínculo …

noviembre 22nd, 2008

El acercamiento a la teoría vincular, nos permite visualizar los procesos que se producen  en el mundo de las relaciones interpersonales, y que constituyen verdaderos modeladores de nuestra subjetividad.
Desde su nacimiento y aún antes del mismo, los sujetos ya se encuentran inscriptos en relaciones de pertenencias. Es decir que nacen en el seno de una determinada familia, con sus características propias, socioculturales, ideológicas, económicas, etc. y luego a lo largo de su vida van conformando otras relaciones o configuraciones vinculares, tales como: la pareja, las instituciones, como grupos de pertenencia y forma de estar insertos en la cultura.
El pertenecer a un grupo (léase: familia, pareja, instituciones) implica el transitar por procesos internos muy profundos que tienen como punto de partida la presencia del otro-os, activo para la conformación de lo que llamamos vínculo.

Si le interesa seguir leyendo este artículo, puede descargarlo a continuación: 

acerca-del-vínculo

Bullying: Intervenciones en el Aula frente al Acoso

octubre 25th, 2008

En este artículo vamos a enumerar algunas medidas de Intervención frente a situaciones de acoso que se dan en el aula.
Es importante que los docentes puedan incluir algunas herramientas más a las que ya cuentan, para poder manejar estas situaciones que hoy en día son muy frencuentes.
Si le interesa continuar leyendo este artículo, puede descargarlo a continuación:

Bullying: Medidas de Prevención en el Aula

octubre 12th, 2008

¿Por qué es importante la prevención del Bullying?

La violencia entre alumnos no es un problema que afecte sólo a las partes en juego (hostigador, víctima y espectadores), sino que influye a todos los integrantes del centro educativo y por tanto, es un problema de todos.

La experiencia obtenida indica que es más difícil intervenir cuando la violencia está instalada, y se ha visto que la relación dominio-sumisión que se establece no remite fácilmente a pesar de una intervención eficaz.

El promover estrategias de prevención mejorará seguramente el clima de toda la institución y también el rendimiento académico de sus alumnos y el bienestar del personal docente y de dirección.

Cada comunidad educativa es singular, tiene sus propias características, por lo tanto no hay recetas hechas o modelos rígidos de intervención. Pero se pueden dar algunas orientaciones al respecto.

Si le interesa seguir leyendo este artículo, puede descargarlo a continuación:

bullying_prevencion_en_el_aula